Boca no jugo un partido para el archivo estetico. Jugo un partido para domar una noche incomoda.

Cada dividida tuvo olor a urgencia y cada recuperacion valio mas que una secuencia larga de posesion.

El orden antes que la euforia

Cuando el contexto aprieta, la claridad minima se vuelve una forma de mando. Boca gano ahi.